El por qué y el cómo del contexto en Analítica Web

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Ante la pregunta: “Un millón, ¿te parece mucho?” Lo normal es contestar: “Depende, ¿Un millón de qué?”, o: “¿En qué situación?” Cuando la respuesta natural a una pregunta son más preguntas, seguramente algo falla en el planteamiento. Lo mismo ocurre con los KPIs y dashboards que se plantean sin una buena contextualización.

Se hace mucho hincapié en atributos como el tiempo real, la representación gráfica y la capacidad de importación, exportación e integración de las métricas, pero aun contando con una buena calidad en este sentido, resultan inútiles sin un contexto bien definido.

El contexto en un entorno analítico se debe representar a tres niveles fundamentales: 1) Métrica o KPI, 2) Dashboard y 3) Report. En el primer caso, principalmente se trata de presentar dentro de la propia gráfica o dato qué significa para nuestro negocio una determinada cuantificación en un momento determinado. Las dos incluidas figuras lo ilustran bastante bien. Tenemos el mismo KPI, sin contexto y con él. Se trata de un caso muy sencillo, pero la diferencia entre ambas es enorme: mientras que la primera sólo presenta información, la gráfica contextualizada nos ofrece conocimiento.

En segundo lugar, el dashboard o panel de control es un contexto en sí mismo, pero es mucho más entendible si queda bien especificado. Un título lo bastante descriptivo suele ser suficiente, pero no debe escatimarse en descripciones adicionales si son necesarias. Presentar un conjunto de métricas sin un nexo común explícito puede quedar muy bonito, pero sirve de muy poco en cuanto se aleja de su autor.

Por último, el contexto en los reports o informes puede ser tanto semántico como temporal. Lo normal es presentar un informe en un rango de tiempo determinado, comparando por ejemplo con el mismo rango el año anterior o algo por el estilo. En este caso lo ideal es que el propio informe contenga información acerca de por qué se ha elegido esta comparación, o incluso la granularidad de los datos (por ejemplo, el por qué de los agregados por días o semanas).

Por supuesto, en todos los casos el contexto tiene que ir alineado con los objetivos de negocio, que las buenas prácticas dicen que se plantean antes de pensar siquiera en las métricas. Porque esto lo hacéis así… ¿verdad?

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3 Comments
  1. Pingback: El por qué y el cómo del contexto...

    • Iván Rodríguez
    • 22/07/2012
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    Hola Luis,

    En el artículo se mezclan métricas y KPIs. Un KPI es una métrica, pero una métrica no tiene por qué ser un KPI.

    La métrica mide a secas, sin contexto, proporciona datos. El KPi es un indicador, proporciona información ya que es una métrica con ese contexto del que hablas en el artículo 😉

    Un buen dashboard tiene por naturaleza contexto al estar hecho con KPIs, por eso es útil para tomar decisiones.

    Un saludo y enhorabuena por el blog

    • Luis Martin
    • 30/05/2012
    Responder

    En general en los entornos analíticos se tiene la fea costumbre de presentar datos a lo bestia sin explicar demasiado las cosas. Supongo que esto tiene más que ver con el celo de la profesión y el miedo a la intrusión que con el desconocimiento o la incapacidad de los analistas. El cambio es imparable, pero muchos se resistirán mientras puedan.

    • Carlos Quijano
    • 30/05/2012
    Responder

    Excelente post. Las web sobre bolsa que visito habitualmente para estudiar la evolución de las cotizaciones y análisis técnicos de instrumentos financieros se beneficiarian mucho de tus conocimientos!

 

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