La normativa de la UE sobre comercio electrónico descontenta a los e-tailers

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«Yo no compro por Internet porque no me fío».

Todos hemos escuchado esta frase más de una vez, y seguramente más de uno la pronunció en su día. La desconfianza de los consumidores hacia el modelo de compra online es una de las principales desventajas a las que se enfrenta el sector. Por eso, y conscientes del crecimiento del comercio online en el Viejo Continente, la Unión Europea acaba de respaldar una serie de medidas cuyos principales propósitos son, básicamente, reforzar la confianza y la protección de los consumidores, para que así terminen de animarse a dar el salto a comprar a través de Internet.

Hasta Junio, cuando terminaría por aprobarse este proyecto de ley, no hay nada definitivo, pero a día de hoy las cosas están como siguen:

  • Los consumidores tendríamos hasta 14 días para poder devolver la compra, con hasta otros 14 días para realizar el envío de dicha devolución.
  • Para cualquier tipo de pedido que superase los 40 euros, los gastos de envío de la devolución correrían a cargo del vendedor.
  • Los comerciantes estarían obligados a enviar y a asumir los costes de las devoluciones para cualquier país de Europa.

Hasta aquí todo suena muy bien, sobretodo si lo miramos desde la perspectiva del consumidor, ya que por ejemplo en España, el periodo que tenemos actualmente para hacer la devolución de nuestra compra es de 7 días.

Desde el punto de vista del comerciante la cosa cambia. Aspectos como los anteriores le obligarían, por ejemplo, a tener que reembolsar el importe de la compra incluso antes de haberla recibido, y suponer que lo hará en perfecto estado y sin desprecintar. Los e-tailers no están por tanto muy contentos con esta propuesta de la UE, que consideran perjudicial para un sector donde se manejan unos márgenes bastante ajustados. Según las estimaciones de IRMG (asociación que representa a lo e-tailers), estas medidas tendrían un coste de 10.000 millones de euros al año, lo que supondrá una desaceleración del crecimiento del comercio electrónico, ya que al final esto se traduciría en un aumento de los costes de los productos en venta. Según datos de la propia IRMG, el coste de aplicar estas medidas representaría el 4% del valor de la industria del comercio electrónico europea en 2012.

Fuentes: Business Insider, Dealer World

Borja es el director de operaciones y co-fundador de BrainSINS. En la actualidad también imparte clases en la Escuela Politécnica de la Universidad Europea de Madrid. Perfil en Twitter: @prueno; Perfil en LinkedIN; Perfil en Google+

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3 Comments
  1. Responder

    Creo que el comercio, en cualquiera de sus formas, va de consumidores. No entiendo cómo una medida que protege al consumidor puede perjudicar al comerciante. De hecho, considerar que un alto porcentaje de nuestros clientes utilizarán la picaresca para aprovecharse de nuestros servicios debería hacer que nos planteásemos a qué nos estamos dedicando. Y si no pensamos esto, ¿qué daño puede hacernos que exista un pequeño porcentaje de aprovechados, si estas medidas nos traerán más clientes?

    Todo lo que se hace en comercio debe ir orientado a aumentar la satisfacción del cliente final. Hay que protegerse contra el fraude, eso está claro, pero esto no debe pasar nunca por tildar a todos los consumidores de potenciales ladrones. Esto es lo que hacen las sociedades de gestión de derechos de autor, y no me gustaría que mi tienda tuviera la reputación de estas.

    Hablar únicamente de los costes de la medida, de forma aislada, me parece además tendencioso. Y en cuanto a los márgenes con los que se juega en ecommerce… ¿realmente queremos que el modelo de negocio se base en esto?

  2. Responder

    Pasaremos del » yo no compro por internet porque no fio» al «yo compro por internet porque es un choyo»
    Soy comerciante y a la vez consumidor, pero esta legislación va a suponer un freno muy grande al comercio electronico.
    Es abusivo que podamos devolver un producto hasta despues de 14 días de recibirlo y ademas gratis. Incluso se puede usar para probarlo, abrir embalajes, precinto, blister, etc . El derecho de desentimiento del consumidor, permite probarlo y usarlo para decidir si nos lo quedamos definitivamente, aunque esa prueba inutilice el producto para su venta.
    ¿quien protege al comerciante ?
    Se podrá adquirir un traje de fiesta, usarlo para la ocasión , y devolverlo gratis. Hemos llegado a un punto de locura…

      • Borja Monsalve
      • 04/04/2011
      Responder

      Está claro que estas medidas, de ser aprobadas, ayudarán a aumentar la confianza de los consumidores, pero como comentas @Alfonso, el coste para el comerciante puede ser muy alto, sobretodo si pensamos en tiendas de un tamaño pequeño/medio o en aquellas que están empezando.

      Habrá que esperar a ver en qué queda la cosa, y leer la “letra pequeña”, porque si el objetivo es fomertar el comercio online, todas estas ventajas para el consumidor entiendo que tendrán sus correspondientes condiciones, para así evitar abusos como los que comentabas…

 

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