Profesiones y negocios del futuro, ¿estamos preparados?

No Comments

El entorno ha cambiado drásticamente en los últimos tiempos y está transformando la concepción que tenemos del trabajo y de la empresa. Los motivos son diversos y no se deben únicamente a la crisis económica como muchas personas creen. En realidad estos cambios se han producido de una forma gradual pero la coincidencia e intensidad de varios de ellos hacen que su efecto sea más acuciante. En el libro ‘El ocaso del empleo’, de Jordi Serrano y Santiago García, mencionaban cuatro grandes factores: la globalización, la tecnología, factores demográficos (como el envejecimiento de la población), y los valores éticos.

Por otra parte, Institute for the Future (en Palo Alto), en su informe ‘Future Work Skills 2020’ en colaboración con la Universidad de Phoenix definía 6 «Drivers for change», factores que están transformando la sociedad y el mercado global, y condicionarán y redefinirán el concepto que tenemos de la empresa y del empleo en los próximos 10 años, y resaltan de nuevo los profundos cambios demográficos y sociales que suponen las expectativas de vida en las sociedades avanzadas (y sus importantes implicaciones en cuanto a salud, autonomía y movilidad) o la interconectividad global, que hace de la tecnología un instrumento clave y de habilidades como la inteligencia social y la colaboración virtual elementos esenciales en los perfiles profesionales futuros.

Para intentar descifrar estas claves, el encuentro del próximo día 18 ofrecerá un espacio de debate y diálogo en torno a las profesiones del futuro, nuevos yacimientos de empleo y oportunidades de negocio que surgen como resultado de estos factores que marcarán las pautas del futuro más inmediato. En él se analizarán estas tendencias y previsiones teniendo en cuenta su impacto desde tres perspectivas distintas:

1. Oportunidades de negocio

Todo cambio trae consigo la oportunidad, y en este caso no iba a ser menos. Pero la interconexión de los factores anteriormente mencionados y muchos otros, hace que aprovechar estas oportunidades resulte complejo, y requiera en muchos casos un enfoque multidisciplinar (porque los problemas y retos del futuro no se pueden resolver desde una perspectiva monodisciplinar).

  • Podemos encontramos cambios en las pautas de consumo a consecuencia del alargamiento de la esperanza de vida y el envejecimiento de la población, transformando la relación de las personas con el entorno y provocando la necesidad de nuevos productos y servicios.
  • Asimismo, la organización distinta del tiempo de trabajo y del tiempo libre (influenciada enormemente por el desarrollo tecnológico) y la modificación del sistema de valores (hacia un crecimiento económico sostenible) hace que surjan nuevas oportunidades de la combinación de la actividad empresarial con la calidad de vida, y con el respeto por el medio ambiente.
  • Por otra parte, el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación ha convertido nuestro mundo en una realidad interconectada que ha transformado radicalmente los sistemas de producción y comercialización, pero también la forma en que nos comunicamos, aprendemos, nos preocupamos de nuestra salud y cooperamos con otros, abriendo nuevas e infinitas oportunidades.

2. El futuro de las profesiones

Si antes hablábamos de oportunidades de negocio que permitirán la creación de nuevas empresas, éstas generarán a su vez nuevos puestos de trabajo que requerirán nuevas competencias, en el mejor de los casos, o directamente provocarán el surgimiento de nuevas profesiones que en estos momentos no podemos imaginar, porque aún no existen (y por tanto mucho menos existen programas formativos encaminados a facilitarlas).

Numerosos estudios que han intentado revelar las características que habrá de poseer una persona para poder ser empleable a lo largo de la vida en el futuro escenario de trabajo.

En ‘Future Work Skills 2020’, el Institute for the Future habla de algunas competencias híbridas, entre las cuales se encuentran las siguientes:

  • Colaboración virtual: capacidad para trabajar de forma productiva, impulsar la participación en un equipo virtual
  • Inteligencia Social: capacidad de conectar con los demás de una manera profunda y directa, estimulando las reacciones e interacciones deseadas. Es una habilidad clave para colaborar y construir relaciones de confianza entre grupos de personas en diferentes contextos.
  • Transdisciplinariedad: capacidad para entender y manejar conceptos de diferentes disciplinas. Esta habilidad remite al “modelo T” de trabajador/a ideal descrito por Ideo: poseer un profundo conocimiento de al menos un área, pero a su vez incorporar elementos de varias disciplinas transversales (que permiten participar con éxito en un equipo multidisciplinar).
  • Competencias interculturales: no solo implica habilidades lingüísticas, sino también la capacidad de adaptación a circunstancias cambiantes así como de detectar y responder a los nuevos contextos.
    Y muchas otras que serán objeto de análisis y debate en el encuentro y en los reportajes que se elaborarán con las conclusiones del mismo.

3. Impacto para las empresas y organizaciones

Hasta ahora se ha hablado del impacto de estos cambios en los nuevos negocios y en las profesiones del futuro, pero por supuesto las implicaciones para las empresas y organizaciones ya existentes son numerosas.

Garantizar la supervivencia en el contexto que nos depara el futuro exigirá cada vez más a las empresas la generación de ventajas competitivas de forma continua y sostenible en el tiempo, lo cual dependerá, en gran medida, de una combinación de recursos y capacidades que lo haga posible.

Una de estas capacidades organizacionales está relacionada con la agilidad y la flexibilidad: el reto ya no es solamente ser eficiente sino tener una organización preparada para adaptarse a los continuos cambios que suceden cada vez más rápido.

Hoy en día, la industria tecnológica y las startups representan el paradigma de la agilidad empresarial por excelencia, definiendo modelos de gestión y de producción de los que muchas organizaciones podrían aprender y beneficiarse. Otros elementos clave son la aportación de valor constante y la perspectiva de cliente/usuario, que responden a la necesidad de situar al cliente en el centro de todo el proceso creativo/productivo, incluso haciéndole participar de los mismos (co-creación).

Estas prácticas, que en los procesos de diseño son comunes, son cada vez menos ajenas a las empresas, que ven cómo la denominada mentalidad de diseño (design mindset) y el marco metodológico del Design Thinking ofrecen valiosos enfoques a la hora de identificar necesidades no cubiertas y aportar soluciones valiosas para el mercado y la sociedad.

El encuentro Observatorio de Futuro combinará estas tres perspectivas con el objetivo de aportar valor a diferentes colectivos que son el público objetivo de Startup Academy:

  • Personas con inquietud emprendedora o idea de negocio que desean lanzar un producto/servicio en internet.
  • Personas que desean conocer las claves para trabajar con éxito en una startup de internet.
  • Profesionales en activo que desean conocer las claves del negocio en internet para desarrollar proyectos en el marco de su organización, o conocer las metodologías que caracterizan a las startups y empresas tecnológicas, descritas, algunas de ellas, anteriormente.

Suscríbete a nuestra newsletter