¿Se aprende más del fracaso que del éxito? Pues va a ser que no

28 Comments

Supongo que ya lo habréis notado, pero desde hace tiempo se viene haciendo una glorificación del fracaso en entornos cercanos al emprendizaje. Si uno realiza una sencilla búsqueda en Google*, puede observar la cantidad de entradas en las que se defiende el fracaso como elemento positivo. Parece que un fracaso empresarial otorga la elevación a un estado superior, desde el que se pueden hacer cosas imposibles para los novicios, ver cosas que otros no ven (supongo que al cobrador del frac), y sobre todo conseguir seducir a unos inversores ávidos de certificar grandes cicatrices de guerra antes que grandes ideas.

Esto es lo que yo llamo la moda del fracaso “chic”. Y no lo neguéis, a vosotros también os ha seducido la idea. Como concepto es muy potente: No pasa nada si tienes un descalabro descomunal. De hecho, saldrás reforzado y, habiéndote librado del cascarón de la inexperiencia, estarás preparado para enfrentarte al mundo (en definitiva, harás cosas de mayores y comerás dos huevos). Pero planteemos lo siguiente: ¿Es bueno glorificar el fracaso? Parece que se habla de él con demasiada frivolidad sin mencionar las consecuencias negativas de un revés empresarial: deudas, embargos, amistades rotas, compromisos no cumplidos… Seguro que muchos sabéis de lo que hablo.

La idea funciona porque de alguna manera combate el miedo. Es cierto, tenemos miedo, y no sólo ante un proyecto de tipo empresarial, sino ante cualquier decisión o acción que implique riesgo. Es parte de la condición humana. El miedo al fracaso, sin embargo, no es el principal impedimento para el emprendizaje. Existen razones mucho más poderosas y de las que no se habla tanto: la financiación, la situación personal o los condicionantes ambientales y estacionales. Sin embargo gastamos mucha más energía en hablar de miedo. Y es que el miedo vende.

¿Existe una razón para mandar este mensaje? No soy del tipo conspiranoico, así que entiendo que la idea ha ido cobrando fuerza poco a poco a través de inspirados tweets, posts y charlas de gurús en foros diversos. Como cualquier idea con fuerza intrínseca, tiene facilidad para instalarse en el inconsciente colectivo con la identidad de verdad absoluta. Sin embargo, resulta curioso comprobar que la comunidad científica niega la mayor. No se aprende más del fracaso que del éxito, sino al contrario.

La investigación llevada a cabo por Mark H. Histed, Profesor de Neurobiología en Harvard, concluye que el cerebro es mucho más receptivo al aprendizaje después de un éxito que tras un fracaso. Las células cerebrales y sus interconexiones afinan su configuración de manera mucho más precisa si la experiencia es de éxito. De esta manera, se puede concluir que nada conduce mejor al éxito que el propio éxito. Y aquí viene la gran pregunta: ¿Cómo aseguro el éxito como medio de aprendizaje?

Se habla poco del tema, pero existen muchos ejemplos de emprendedores de renombre que no han vivido el fracaso como primera experiencia: Zuckerberg, Jobs, Page, Gates… ¿Os suenan estos nombres? Por desgracia, también hay una larga lista de anónimos que han vivido el fracaso y ya no han podido volver a plantearse un proyecto propio.

Es difícil asimilar que el éxito sea el medio para conseguir el éxito. Estadísticamente, fracasar es más rápido (si es lo que se busca). Sin embargo, ambos conceptos, Éxito y Fracaso, son maleables, granularizables y, en definitiva, manipulables. La clave está en ser ágil. Plantear microobjetivos que nos conduzcan al éxito a corto plazo, si hay que fallar, fallar rápido, poco y barato, y, en la medida de lo posible, convertir el fracaso en éxito (esta es la parte difícil). ¿Que cómo se consigue esto? En primer lugar debemos ser capaces de medir las consecuencias de nuestras acciones, recoger feedback y extraer las conclusiones adecuadas. Sólo utilizando el conocimiento extraído de este proceso podremos llegar de una situación de fracaso a una exitosa. Puede que no encontremos la gloria en el fallo, pero sí hayaremos información útil. Añádase una pizca de divide y vencerás, y la fórmula ágil está servida.

Como esto se está alargando, os recomiendo leer el libro de Eric Ries, The Lean Startup. Muy interesante tanto para los que os estáis planteando un nuevo proyecto como para replantear la marcha de los que tenéis en marcha.

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* Por ejemplo, prueba la siguiente búsqueda: «se aprende más del fracaso que del éxito»

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28 Comments
    • Edwin
    • 12/06/2016
    Responder

    El fracaso es parte del proceso de aprendizaje, el tema es volver a empezar, volverte a levantarse, creo que aquí muchos fallan, les cuesta levantarse.

    • Angus
    • 16/06/2014
    Responder

    Gates y Jobs no vivieron el fracaso?? Lee un poco más estimado.

    • Aaron
    • 11/08/2013
    Responder

    La realidad es que Zuckerberg, Jobs, Page, Gates todos fracasaron con proyectos previos o fases de sus proyectos. No olvidemos cuando Bill Gates le robo a Jobs su sistema operativo WINDOWS y lo presento como propio que los hizo enemigos hasta que se reconciliaron… asi que no le hagan caso al capullo que escribio esta tonteria y sigan su propia seguridad y fuerza personal… y Juan Vicente Sánchez-Andrés es una persona que desprende miedo, inseguridad, refugiado en la universidad como profesor asi que no le hagan mucho caso al pobre.

      • Javier Máximo
      • 04/06/2014
      Responder

      Efectivamente, Zuckerberg incluso fue demandado, Jobs despedido de su propia empresa y fracaso con la Apple LISA…

    • JORGE
    • 13/07/2013
    Responder

    BUENO ES MUY INTERESANTE EL TEMA EXCELENTE APORTE Y CREO CON RESPECTO AL FRACASO… PIENSO QUE ES PARTE FUNDAMENTAL DEL EXITO… DEL APRENDIZAJE… ,,,IGUAL QUE LOS NIÑOS CUANDO APRENDIERON A CAMINAR.,,, MAS DE UNA VEZ TUVIERON QUE HABERSE CAIDO NO POR ESO DEJARON DE INTENTARLO,,, ERAN FORZADOS A SEGUIR INTENTANDOLO YA QUE HABIA PRUEBAS MAS QUE SUFICIENTES PARA ASEGURAR CON CERTESA QUE SI… SI PODIAN CAMINAR,,, OBLIGADOS POR LOS MAYORES A APRENDER A CAMINAR POR SI SOLOS FUERON FORTALECIENDO SU CUERPO PARA HACER EL MILAGRO… APRENDIERON A CAMINAR. BUENO APRENDIMOS A CAMINAR…. LO MISMO QUE SUS MAYORES,,, SUS EJEMPLOS… CREO QUE AL IGUAL QUE LAS PERSONAS EXITOSAS O NO,… DEBEN HABER PARTIDO CON ALGUN MODELO MENTAL REAL O IMAGINARIO PARA DESARROLLAR SU EMPRENDIMIENTO…. EL CUAL DEBE HABER INCIDIDO EN SUS RESULTADOS… MAS CLARO ESTA LA CONSTANCIA QUE PONIAN EN ELLO .. POR QUE YA NO ESTAN LOS MAYORES PARA OBLIGARTE A APRENDER A CAMINAR, POR LO CONTRARIO MUCHAS VECES TUS PARES ESTAN AHI PARA DECIRTE QUE ES DIFICIL O PARA APOYARTE SEGUN SUS PRISIONES CULTURALES BUENO,,,Y ME PREGUNTO???? COMO SERIA SIEMPRE TENER EXITO… NUNCA UN FRACASO… NI UN TRASPIE…. CREO QUE APENAS TENGAMOS ALGO COMO UNA PEQUEÑA CAIDA NOS DERRUMBARIAMOS QUISAS…. ¿NOS PODREMOS LEVANTAR???? HE AHI LA LEY DE LA SOBREVIVENCIA O LA SELECCION DE LAS ESPECIES EN LA CUAL CADA UNO SE ELIGE A SI MISMO O ELIGE SU FUTURO POR SI MISMO,,, Y ME ASALTA UNA DUDA QUE PASA SI NO RECONOCEMOS QUE ES UN FRACASO O QUE SE ACERCA UN FRACASO O ESO QUE EMPEZAMOS PUEDE FRACASAR NO TIENE BUEN CAMINO… SEGUIMOS INTENTANDO LOGRAR ALGO A PESAR QUE DAÑE NUESTRA SALUD, NUESTROS RECURSOS, SEGUIMOS SIENDO SOBERBIOS Y HASTA QUE PUNTO, HASTA QUE SE AGOTEN NUESTROS RECURSOS, HASTA NUESTRO ULTIMO DIA DE VIDA…??? HASTA CUANDO===????… BUENO COMO LES COMENTE CREO QUE EL FRACASO ES PARTE DEL EXITO… Y QUISAS LOS EJEMPLOS QUE SE PONEN EN ESTE BLOG TUVIERON SUS FRACASOS PERO NO FUERON TAN GRANDES COMPARADOS CON SUS ACIERTOS… PERO NO SIGNIFICA QUE SIEMPRE EN TODO MOMENTO, LUGAR Y CIRCUNSTANCIA FUERON EXITOSOS… TOMO EL CASO DE LAS PERSONAS QUE A MI PARECER SON UN BUEN EJEMPLO DEL EXITO.. EDISON Y FORD.. ELLOS SI FRACASARON EN MUCHOS INTENTOS PERO NO POR ESO DEJAN DE SER EXITOSOS, POR QUE TUVIERON LA CONSTANCIA PARA SEGUIR ADELANTE PARA HACER LO QUE TENIAN QUE HACER…

    saludos

    • Karla
    • 23/02/2013
    Responder

    Muy interesante sin duda tienes un panorama amplio de las ideas sobre el tema. Muy interesante.

  1. Muy buen post, amigo. Lamentablemente las personas poseen la idea erronea en cuanto a «Aprendere de mis propios errores» el cual es un acto de rebeldia que concluye no mas que en un fracazo anunciado. Saludos.

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    • GUILLERMO
    • 24/10/2012
    Responder

    EN DESACUERDO TOTAL

    Tener éxito no te hace aprender nada, son los frutos de una forma de hacer que has construido en tu cerebro, no » añade » mas…..efectivamente es lo que toda persona busca pero nada tiene que ver con aprendizaje mas bien con la demostración emprica de que lo que hemos aprendido es valido y es genial.

    Cuando se dice que se aprende mas es que realmente en nuestro mapa de creencias neurológicas se amplia……ya sabemos por donde no……PAULOV??

    Puedes haber tenido éxito pero eso no te garantiza repetirlo…..entre casas porque vivimos en un mundo eminentemente cambiante cosa que jamas había ocurrió en la historia de la humanidad.

    No solo aprendes técnicamente en que has fallado , lo que te da una mayor amplitud de miras técnicamente pero con fecha de caducidad pues todo va muy rápido, lo que perdurará en ti es a gestionar tus emociones, el que de verdad aprende de un fracaso tiene un tesoro…lo cuál no significa que todos lo que fracasan lo aprenden, es a perder el miedo total al fracaso a darse cuenta que todo es relativo a no dejarse vencer por una adversidad y saber no creer…saber que es cuestión de tiempo acertar.

    Cada fracaso te acerca mas al exito si sabes ver el reverso de la moneda y eso es un gran aprendizaje.

    LO MITIFICADO EN ESTE PAÍS ES LA SEGURIDAD, EL NO RIESGO….NO PASA NADA POR FRACASAR ,NADA. ESA ES LA CREENCIA QUE TE AYUDA….EL MIEDO NO AYUDA, TE ATA. LO CUAL NO SIGNIFICA QUE SE RINDA PLEITESÍA AL FRACASO Y A QUE TE QUITEN TÚ CASA…..

    LOS MAS GRANDE EN LA HISTORIA AD EL HUMANIDAD HAN FRACASADO, NADIE QUE TENGA ESE MIEDO AL FRACASO PODRÁ TENER EXITO…..LO PRIMERO ES PERDER ESE MIEDO Y SE PIERDE CUANDO YA HAS VENIDO DE ALLÍ.

    UNO QUE YA HA TENIDO FRACASOS Y EXITOS.

    UN SALUDO A TODOS

    • Carlos Quijano
    • 30/05/2012
    Responder

    Me ha encantado leer post y comentarios. Totalmente de acuerdo. El fracaso solo genera miedo y el miedo es el enemigo del éxito. Solo quiero añadir un granito de arena. Si os fijáis, si definimos el éxito como la trascendencia social o económica, y por tanto nos situamos claramente fuera de ámbitos académicos dónde se puede confundir jerarquía con éxito, lo cual es fatal, entonces resulta sencillo comprobar que la mayoría de los personajes con tremendo éxito poseen comportamientos sumamente infantiles (aunque geniales cada uno a su manera). Es posible que éste sea su único nexo en común siendo imposible encontrar patrones comunes a nivel de dotes intelectuales (los hay muy tontos) o sociales (los hay muy locos). Igualmente, los niños no aprenden nunca del fracaso. Si fuera así, decidirían no andar. De hecho, todos sabemos (y si no os invito a comprobarlo) que los niños más inteligentes saben andar, pero no andan hasta que sus padres se niegan a llevarles a cuestas. Luego la inteligencia, como el miedo, no vale para mucho de cara al éxito, más bien al contrario. Es posible que aquellas personas más preparadas para el éxito simplemente carezcan de miedo y posean una sobredosis de audacia. Finalmente, en mi experiencia, el éxito es un bien muy caro del que gozan gracias a la fortuna un 1% de los humanos, y dentro de estos la mitad es para los audaces (aquellos que razonan el riesgo y ganan) y la otra mitad se la llevan los iluminados (que actúan a impulsos y se lo encuentran).

    • Luis Martin
    • 07/04/2012
    Responder

    La verdad es que el miedo o la aversión al riesgo darían para una serie de posts como tema central.

    Sigo manteniendo que el fracaso no me parece condición sine qua non para certificar la idoneidad de nadie para nada (y no hablo aquí sólo de emprendizaje). Lo es, en todo caso, la experiencia.

    En cuanto a la condición social del fracaso en España, esto es algo inherente a las sociedades mediterráneas. Tiene más que ver con la disposición a asumir la responsabilidad, algo para lo que los anglosajones y los orientales están mejor educados. Madre mía, esto también da para otra discusión aparte… 😀

    • Orlando Cotado
    • 06/04/2012
    Responder

    Interesante post Luis.
    Creo que más o menos todos los comentarios van en la misma línea. La ciencia confirma que el cerebro es más receptivo después de tener éxito que después de un fracaso, bien, hasta ahí todos de acuerdo, hasta parece lógico.
    Pero yo creo, parece que igual que vários de los comentarios anteriores (Echaleky, Ferrán) que la clave que defendemos los que abogamos por la experiencia que aporta el fracaso está sobre todo en perderle el miedo a ese fracaso.
    Como confirman varios comentarios todos hemos arrancado empresas que por lo que sea han salido mal, pero todos hemos sacado conclusiones, y todos hemos vuelto a emprender después de un fracaso mayor o menor. Y lo hemos repetido porque no ya no tenemos ese miedo, porque algo hemos aprendido. El que todavía no ha emprendido, según nuestra cultura, si tiene ese miedo al fracaso. Precisamente porque el fracaso en España tiene mucho de tabú, no está del todo bien visto. Y creo que por eso tenemos que luchar.
    Claro está, sin hacer alegoría del fracaso. Debemos luchar por tener éxito, no por fracasar. Faltaría más.
    Kostolany decía que no eres un buen especulador hasta que te has arruinado al menos 2 veces. Y esto era porque uno de los peores consejeros de un especulador bursatil a la hora de operar es el miedo. Y el haber fracasado (y haberse recuperado) hacía que el especulador perdiese ese miedo. Creo que el fracaso te enseña, al menos, esa lección.
    Un saludo a todos.

    • b4nd0ler0
    • 03/04/2012
    Responder

    <> es el fracaso de los pollos (o de las pibas) en inglés, o en realidad te refieres a «chic» del francés, el fracaso elegante o de moda.

      • Luis Martin
      • 03/04/2012
      Responder

      Jaja tienes toda la razón b4nd0ler0.

      Editado!

    • Pepe
    • 03/04/2012
    Responder

    Que el cerebro sea más receptivo al aprendizaje tras un éxito no significa que se aprenda más tras un éxito.

    Si en la circunstancia 1 (fracasar) hay una lección que aprender, por poco receptivo que seas vas a tener que aprender esa lección.

    Si en la circunstacia 2 (éxito) no hay ninguna lección que aprender, por muy receptivo que seas no vas a aprender nada de nada.

    A la pregunta de si se aprende más con el fracaso que con el éxito, con todo el respeto del mundo hacia el autor del blog, yo no me aventuraría a decir categóricamente que no. Depende de cada fracaso y de cada éxito y de cada persona y de cada empresa, en fin, una cantidad de variables que es imposible decir que sí o que no.

    • Luis Martin
    • 03/04/2012
    Responder

    Engañar al cerebro para sacar el provecho de la consolidación del conocimiento tras el éxito en caso de fracasar es una perspectiva interesante, pero no creo que resulte trivial conseguirlo.

    • Sergi
    • 03/04/2012
    Responder

    1 señor (por muy respetable que sea) != 1 comunidad científica

    • Juan Manuel Amuedo
    • 03/04/2012
    Responder

    Si es así como se comporta el cerebro después de un éxito… la mejor postura es tomar como exitosa cualquier obtención de ‘resultados’ positivos o negativos… Los éxitos con resultados positivos reafirman un modelo y los éxitos con resultados negativos igualmente te permiten validar el modelo, tachar un camino e intentar otro…

  4. Pingback: ¿Se aprende más del fracaso que del éxito? Pues va a ser que no

    • Alfonso Vilchez
    • 01/04/2012
    Responder

    Un poco en la linea de lo que escribe Cortizo, la idea (al menos originalmente) no creo que fuese «hay que fallar», sino «si fallas, no pasa nada». Hay que ser bobo para no aprender de los errores propios, al menos, pero desde luego lo mejor es aprender la experiencia consiguiendo resultados. Porque además, en cualquier trabajo fallido puede que se aprenda, pero desde luego lo que más se pierde es trabajo y esfuerzo, además de ese que por narices hay que hacer sea cual sea la siguiente idea (burocracias, morralla, papeleos, imagen corporativa, etc…). Eficiencia = 0.

    Aunque como bien dice Luis, si fracasas, si hay consecuencias (a la lista yo añadiria «la reputacion», porque al final el mundo es un pañuelo y dependiendo de cuanto la hayas cagado, asi podrá afectarte en el siguiente intento cuando te cruces con alguien del mundillo).

    • José Carlos Cortizo Pérez
    • 01/04/2012
    Responder

    Estoy de acuerdo con Luis Martín en cuanto a que para poder convertir el fracaso en un éxito (en cuanto a aprendizaje de experiencias), hay que analizar profundamente el por qué se ha fallado. Como bien comenta en su post, lo que nos hace aprender es la experiencia, y lo que convierte el fracaso en una experiencia es el análisis de los errores.

    En mi caso, monté mi primera empresa en 2003, y la empresa acabó siendo un fracaso para mi. Aprendí muchas cosas, como que no debía volver a montar otra empresa sin un objetivo claro en mente, que el contar con unos buenos socios y alineados en cuanto objetivos con los que yo tenía en mente es algo clave, y muchas otras cosas. Cuando vuelvo a hablar con mis socios de esta primera empresa (a los cuales sigo apreciando mucho como amigos), ellos no demuestran o comprenden que la empresa fuera un fracaso, porque no se han planteado el por qué de todo lo que pasó. Para ellos solo fue una etapa más de sus vidas, una etapa de transición a otros trabajos y la tienen en cierta medida idealizada. Con estos enfoques, «sin rascar» más allá de la superficie, el fracaso no cobra su valor tal y como lo importamos desde los EEUU.

    • Luis Martin
    • 01/04/2012
    Responder

    Gracias por vuestros comentarios.

    Existen dos lineas de discusión que derivan de este post a mi modo de ver igualmente interesantes. Una es la puramente científica ¿cómo asimila el cerebro un nuevo aprendizaje con un feedback de éxito/fracaso? Está demostrado que lo hace mejor si la sensación final es la de haber acertado, independientemente del camino previo (esta es la conclusión del experimento que cito). Así funciona la naturaleza, y poco podemos hacer para cambiarlo.

    La segunda vertiente, la que suscita la discusión más animada, es la relacionada con el éxito contra el fracaso en el entorno del emprendizaje, o el empresarial si queréis. En este extremo estoy fundamentalmente de acuerdo con lo que comentáis: de los errores se aprende. El problema viene cuando no sabemos por qué hemos fallado. En el libro de Ries que cito en el post cuenta un caso personal muy bien ilustrado de fracaso empresarial del que no sacó ningún aprendizaje. Sólo sabía que no quería que le volviera a pasar, así que en la siguiente ocasión se aseguró de medir lo que hacía, recoger feedback, y extraer conclusiones sobre cada decisión. ¿Convierte esto un fracaso en un éxito? Es opinable, pero seguro que en haciéndolo sabremos explicar por qué pasaron las cosas. Esto es básicamente el aprendizaje.

    Y Javier tiene toda la razón: a uno no le pasa nada si no se mueve. Aquel que no lo hace, aprende menos que el que fracasa, que el que triunfa, e incluso que el que no sabe qué le está pasando.

    • Echaleku
    • 01/04/2012
    Responder

    Como bien dice Ferrán, lo primero es definir fracaso y éxito. Yo me arruiné hace unos años por la mala gestión que hice de mi empresa con mis exsocios. ¿Eso es un fracaso? Ciertamente me metí en una gran deuda de la que conseguí salir trabajando ¿Eso es un éxito? Luego intenté montar de nuevo una empresa y me salió mal, pero esta vez no dejé deudas si no que me di cuenta a tiempo que no era el momento ¿Eso es fracaso? Después emprendí de nuevo y conseguí crear la empresa actual y crecer con ella ¿Eso es éxito? Ahora he hecho una reestructuración de equipo para ajustar los costes a los ingresos y hacer una empresa más ligera con un equipo más concreto ¿eso es fracaso?
    Quiero decir que lo importante no es el hecho puntual si no el resultado global. Si hablamos de temas empresariales podemos definir como fracaso el no haber conseguido un objetivo, pero en el mundo actual los objetivos también son cambiantes.
    La clave creo que está en la gestión que se hace de los errores que se comenten y del ajuste de objetivos e función de las realidades en las que nos encontremos en cada momento.
    Hoy he escuchado una frase que dice que no existen fracasos si no resultados diferentes a los esperados, por lo tanto creo que el verdadero fracaso es el no hacer nada, el quejarse de algo sin actuar en ello, el no tomar decisiones y llorar por los rincones de lo mal que se puede estar en una determinada circunstancia.
    Las personas que toman decisiones corren el riesgo de equivocarse, claro que si, y cuantas más decisiones tomas más puedes equivocarte. Lo fácil es mirar desde la barrera como cuando arreglamos el mundo en la barra de un bar, pero el tomar decisiones implica correr el riesgo de cometr errores, pero eso no es fracasar por muy malas consecuencias que puedan tener tus errores.
    Fracasar creo que es un estado de ánimo, el que tira la toalla puede considerarse que ha fracasado, el que lucha siempre será alguien de éxito por el mero hecho de seguir adelante.
    Por cierto, dices que Jobs no fracasó, pero te recuerdo que le tiraron de la empresa que él fundó. En ese momento muchos le llamaron fracasado pero demostró que no lo era porque luchó, se levantó y se convirtió en uno de los hombres más exitosos.
    Repito, fracasaar es tirar la toalla, fracasar es no tomar decisiones y quejaree de lo mal que se está.
    El que toma decisiones, lucha por crecer y mira hacia adelante puede considerarse alguien exitoso aunque la mayoría de sus decisiones puedan desembocar en errores.
    Lo importante es aprender de los errores.
    Por tanto ¿Qué es fracasar?

    • Ferran Monferrer
    • 30/03/2012
    Responder

    Ni sí ni no, ni qué me sé yo. Habría que definir con mayor precisión qué entendemos por fracaso y por éxito. Hace dos años cerré un negocio que me sangraba. Fracasé en la cuenta de resultados, pero fue un éxito de crecimiento personal que me permitió subir un escalón. ¿Éxito o fracaso? Todo depende del color de la vara de medir. Para mí fue muy enriquecedor, aunque en vivo y en directo me quitó el sueño, y mis cuentas bancarias quedaron raquíticas. Ojalá me hubiese salido mejor, mi esfuerzo no consiguió enderezar lo que iba torcido. Uno no está para dar lecciones a los que haciendo lo mismo les fue mejor, no presumiré de lo mal que me fue, pero sacaré provecho de lo que aprendí fracasando, y de eso sí que hago bandera.

    • Luis Martin
    • 30/03/2012
    Responder

    Está claro que cada caso es un mundo. Pero el cerebro se comporta de esta manera, y lo interesante es poder sacar provecho de ello. No sé si para ser millonario (para eso es casi mejor jugar a la lotería), pero sí para navegar con mayor diligencia.

    Un saludo!

    • Luis Ignacio Díaz del Dedo
    • 30/03/2012
    Responder

    Amen! Me ha gustado mucho la reflexión y la comparto contigo.

    Eché en falta lo evidente: es más fácil asumir un fracaso si lo planteas como algo positivo. Los multimillonarios que han ganado su fortuna siempre comentan que han estado al borde de la quiebra o en la ruina durante mucho tiempo, sin embargo te lo cuentan en su mansión rodeada de opulencia, evidentemente han tenido más éxitos que fracasos. En el caso de tener un mayor número de fracasos que de éxito entrevistarás a un sin techo debajo de un puente. 😀

    Saludos!

 

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